domingo, 18 de noviembre de 2012


Vamos a recordar este día, que en nuestras memorias quede guardado.
Aunque aun no haya terminado,  yo todavía no lo he olvidado.
Porque probablemente esta será la última vez que te vea, y este beso será un sutil presagio de un fin que se acerca, mañana no será igual, mañana ya no será lo mismo.
Despertaré sintiendo una profunda melancolía, y quedará alrededor de mí la ausencia de tu esencia.
Quizá mañana ya estés en otros brazos, que estarán más disponibles de lo que yo siempre estuve… ya que siempre he estado limitada, por límites ficticios que sólo mi mente imagina y tú jamás los entenderías.
Y quizá nos recordaremos, a una hora indeterminada del día, anhelando viejos momentos y reviviendo detalles que creíamos ya olvidados.
Tal vez poco a poco olvidaré tu nombre, tu mirada ausente y tu forma particular de caminar; pero te recordaré en mis manos, en mi piel y en mis labios.
Y aunque no te vea sé que lograré mirarte, por pocos instantes en los ojos de algún desconocido.
Y aunque quisiera mil veces vivir este día, te garantizo que será rápida nuestra despedida, pero no te aseguro que dejaré de pensar en ti.